Ferrari 250 GTO Bugatti Veyron

Seguir a un Ferrari 250 GTO no es algo fácil de hacer, y es todavía más especial cuando lo hacer al volante de un Bugatti Veyron. Foto: Youtube

Si pudieras comparar dos autos icónicos que marcaron una época y son totalmente diferentes, seguramente podrías escoger al Ferrari 250 GTO y al Bugatti Veyron. Gracias a un dueño que comparte y las redes sociales, estos dos deportivos se juntan en un video extremadamente especial.

250 GTO y Veyron, pocas semejanzas

Técnicamente ambos siendo autos Gran Turismo, es ahí donde las similitudes terminan. Por más que trates de encontrar algo donde ambos autos se encuentren en la misma línea, ni el precio de cada uno lo hace.

El Veyron, con un precio actual superior al millón de dólares, se queda muy corto en comparación con el 250 GTO, el cual dicen ha cambiado manos de manera privada por más de $50 millones.

A pesar de contar con tomas dentro del hiperauto de más de 1,000 hp, la estrella del video es el 250 GTO. Foto: YouTube

Por otra parte tenemos el Omologato de Ferrari, lo cual significaba que era un auto de calle que cumplía con las reglas y demandas para poder competir de manera oficial. El Veyron, fuera de las carreras de calle que podrás encontrar en Youtube, jamás ha tenido una aparición en una competencia oficial.

Lógicamente el tiempo y la edad causan las más grandes separaciones entre ambos autos. El Ferrari cuenta con un motor V12, 3.0 litros, naturalmente aspirado con carburadores Weber y una caja manual. Nada que ver con el W16 8.0 litros con cuatro turbos que propulsa las cuatro llantas del Veyron mediante una caja DSG.

Seguir a uno de los autos más caros del mundo en uno de loz más veloces debe de ser una experiencia única. Foto: YouTube

Más potencia pero menos corazón

Aunque el Bugatti cuenta con “solamente” un tercio más de cilindros que el 250 GTO, su potencia es casi el triple. Con 1,001 caballos de fuerza opaca los 300 hp del auto italiano. Pero lo que sorprende en el video es el silencio con el que se conduce y es apagado por el rugir del V12 de los 60’s.

Sea cual sea tu preferencia, pasado o presente, este video junta ambos tiempos con dos de sus mejores ejemplares.